lunes, 25 de mayo de 2009

Los Selk’nam u Onas

A los Selk’nam se les denomina también “onas”, pues así les llamaban los yámanes, la etnia que vivía hacia el sur de su territorio. Los Selk’nam llegaron a lo que hoy conocemos como Isla grande de Tierra del Fuego emigrando desde el norte alrededor de 8.000 años a.c.. A esta tierra ellos le llamaban Karukinká.

La familia Selk’nam :

Los Selk’nam eran altos, su estatura llegaba a los 1.75 m. hombres y mujeres eran musculosos, tal vez bronceada, cabellos negros y lacios, labios finos, nariz corta, ojos negros y pequeños, dentadura pareja y blanca. Las mujeres eran robustas, lo que para los Selk’nam era motivo de orgullo, pues significaba que mientras más gorda su mujer, mejor cazador era el hombre. Probablemente en su origen fueron parientes de los Tehuelches o aónikenk, pues con ellos tenían semejanza física y en su lengua y costumbres.

El padre la madre y los hijos componían la familia básica, pero al mismo tiempo, consideraban familia a todos los parientes. Esta gran familia ocupaban un territorio al que llamaban haruwenh en el cuál vivían, cazaban y tenían todo lo necesario para vivir. Había muchos Haruwenh y cada uno de ellos tenía sus límites.

El hombre cazaba, confeccionaba armas y tomaba las decisiones importantes. La mujer realizaba las tareas domésticas, el cuidado de los niños, el transporte y la instalación de la vivienda, la preparación de las pieles y la recolección de mariscos y frutos silvestres. Las madres cargaban a los bebés a su espalda sobre una cuna en forma de escalerilla atada con tiras de cueros y cubierta con piel de chulengo. En caso de peligro o de encontrar una ballena varada empleaban señales de humo para comunicarse entre los grupos.

Su vestimenta y adornos :

Hombres y mujeres se cubrían con grandes capas de piel, a las que llamaban chohn K-oli. Estas eran de guanaco, de zorro, pato lile, ñandú o coruro. La usaban con la piel hacia fuera. La mujer la amarraba por los hombros con tiras de cuero, pero el hombre simplemente la cruzaba por su pecho y la sujetaba con la mano. Debajo de la capa las mujeres y las niñas usaban un delantal de cuero. Ellas jamás se sacaban este delantal, no así los hombres que acostumbraban a ir desnudos. Como atuendo de caza y amuleto los hombres adornaban su cabeza con un trozo de piel de forma triangular y para ciertas ceremonias usaban un tocado de plumas. Los Selk’nam se pintaban el cuerpo y la cara de diferentes colores: rojo, negro, blanco. Las pinturas les protegían del frío al utilizar una gruesa mezcla de grasa y arcilla, pero al mismo tiempo a través de ellas demostraban estados de ánimo como la alegría, tristeza o enojo.


Sus creencias:

La luna, Kreen, y el sol, Krenn, tenían gran importancia para los Selk’nam. La luna representaba un espíritu femenino maligno causante de desgracias. El sol, el esposo de la luna, corría tras ella para castigarla por sus maldades, pero jamás la alcanzaba.
Uno de sus principales héroes mitológicos era Kwanyip. También creían en un espíritu bondadoso, Temáukel, a él agradecían por la buena salud, por el clima y la abundancia de alimentos. Los espíritus malos o Kaspei causaban enfermedades, accidentes y escasez de alimentos.
Al Chamán o sacerdote le llamaban Xo’on. Generalmente, era un hombre que destacaba por su habilidad para contactarse con los espíritus y que conocía las yerbas para sanar enfermedades.

Sus ceremonias :

Una de las ceremonias más importantes fue el Hain. En ella se reunían los hombres de varios Haruwenh para realizar la iniciación de los varones de 14 o 15 años en la vida adulta a quienes llamaban Kloketen. La ceremonia Hain duraba varios meses y estaba dirigida por hombres conocedores de los diferentes rituales. Ellos enseñaban los secretos de la caza, las costumbres, tradiciones y creencias de la sociedad Selk’nam. Cada cierto tiempo, los hombres se pintaban el cuerpo representando diferentes espíritus inventados, cuyo objetivo era asustar tanto a los Kloketen como a las mujeres, quienes eran castigadas si llegaban a enterarse de los detalles de la ceremonia, pues ésta era un secreto masculino.

Algunos de los espíritus inventados eran :

· Shoort, cubría su cabeza con un cono y se pintaba el cuerpo con rayas blancas.
· Xalpen, esposa de Shoort, malvada y agresiva que en su furia mataba y se comía a los hombres.
· Hachai o Kotaix, espíritu de las rocas negras, representado con dos cuernos.

Mientras los varones permanecían en el Hain, las madres instruían a sus hijas en las tareas que les correspondería como adulta, pero para ellas no había ceremonias especiales.
Otro rito importante era la jelj o ceremonia de la paz. En ella participaban todas las familias de un Haruwenh. Los Selk’nam practicaban la lucha libre, mediante la cual medían fuerzas y el triunfador ganaba en prestigio y privilegios.

Su idioma :

Las palabras Selk’nam tiene sonidos fuertes y difíciles de pronunciar. La lengua Selk’nam desapareció al morir la última Selk’nam que hablaba su idioma.
He aquí algunos ejemplos :

1: sos
2: soki
3:sauki
4:koni-soki
Tocado de piel : kóschel
Tocado de plumas : po’or


¿Qué sucedió con ellos?

Los Selk’nam, llamados onas, viveron por miles de años en el territorio que llamamos Tierra del Fuego, sin embargo, al llegar las primeras expediciones de navegantes europeos y los colonizadores se produjo el choque entre dos culturas. La llegada del hombre blanco en buscas de riquezas y nuevas tierras desplazó a los Selk’nam de sus territorios tradicionales. Las diferentes costumbres y modos de vida hicieron imposible una convivencia pacífica, por lo que los arcos y flechas Selk’nam no pudieron enfrentar a las armas de fuego del blanco. Los Selk’nam se extinguieron poco a poco debido a los conflictos, las enfermedades contagiosas, la falta de alimentos y la pérdida de sus tierras. En 1881 existían aproximadamente 4.000 Selk’nam, a comienzos del siglo S.F. apenas eran algunas decenas. En 1974 murió, Ángela Loij, la última Selk’nam pura. Hoy tal vez viven sólo algunos descendientes de la etnia Selk’nam.

1 comentario:

  1. Muchas gracias, tu informacion me ha resultado de mucha ayuda, lastima que no sigas con el blog. Pero quiero que sepas que se agradece lo hayas hecho y lo mantengas abierto.
    Elisabet

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